Islas Secas, en el archipiélago del Golfo del Chiriquí, es el mejor pretexto para lanzarte a la aventura por Panamá; un viaje con conciencia por el entorno que se traduce en el máximo de los lujos: la exclusividad.

Panamá tiene lo mejor de dos océanos: el Atlántico y el Pacífico, dos fuerzas que se funden en un abrazo interminable justo en el famoso canal al que cada día se enfilan decenas de barcos para pasar de un lado al otro. Este país tiene la magia del Caribe y un sinfín de maravillas naturales que se fueron tallando con la paciencia que solo la naturaleza posee.

La nación centroamericana ha sabido colocarse como una piedra angular del comercio internacional, motivo por el que su solo nombre no pasa desapercibido y ha hecho que muchas industrias florezcan, incluyendo –por supuesto– a la turística, que ha encontrado aspectos que la hacen única en el mundo y además se ha diversificado de manera singular.

Es del lado del Pacífico, en el Golfo del Chiriquí, donde emergió un archipiélago que hoy es patrimonio protegido por la Unesco y uno de los resorts más deseados de la región: Islas Secas. Se trata de 14 pequeñas islas que compendian lo mejor del espíritu panameño, amalgamado con comodidad, confort y una forma respetuosa de hermanarse con uno de los paisajes más bellos de todo Latinoamérica.

De forma genuinamente sustentable, este resort es perfecto para todo tipo de viajero. Desde aquel con espíritu aventurero hasta el que viaja en familia, aquí hay actividades y experiencias para todos los perfiles, pensadas y confeccionadas con la única intención de volverlas un momento único en la vida que perdura para siempre.

Aquí yacen más de cien tipos de aves, más de 700 especies marinas y un sinfín de flores y plantas endémicas, lo que constituye una oportunidad de avistar y explorar la diversidad de la zona de la mano de un experto naturalista, mediante una caminata a lo largo de más de tres kilómetros con un descanso –tan amplio o breve como desees–, perfecto para disfrutar de un picnic.

 

Por supuesto, al estar en un archipiélago, descubrir las playas y las actividades en el mar no pueden faltar. Qué mejor que tener la oportunidad de nadar y bucear entre mantarrayas, practicar esnórquel, avistar ballenas, surfear o disfrutar del arrecife de coral que yace en estas latitudes. Y para cuando necesites conectar contigo, en Islas Secas tienen preparadas para ti terapias relajantes a cargo del spa, que se aderezan de tratamientos preparados con ingredientes autóctonos y cien por ciento naturales.

Una clase de yoga al aire libre será la mejor manera de empezar tu rutina por estas islas en donde el conectar con las raíces y respetar el entorno que ha labrado la naturaleza no es solo un discurso sino una práctica que se lleva al pie de la letra: aquí, el cien por ciento de la energía eléctrica se obtiene de la energía solar, el cien por ciento de los residuos alimenticios se compostan y el cien por ciento de las aguas residuales se reutilizan para riego. Además, el compromiso de Islas Secas va más allá del archipiélago y la sustentabilidad, involucrándose en proyectos de educación y servicio comunitario, así como de conservación de flora y fauna de la región.

Para llegar a este paraíso deberás ponerte en las manos del resort; por supuesto, se trata de manos expertas y profesionales que esperarán tu llegada al aeropuerto de la Ciudad de Panamá, desde donde se toma un vuelo corto para llegar al archipiélago. A bordo de un Twin Otter y tras poco más de una hora de viaje, arribarás a tu destino. Toma en cuenta que los viajes Panamá – Islas Secas varían dependiendo de la temporada, por lo que los horarios están sujetos a disponibilidad.

Al ser un lugar donde el equilibrio es la guía, Islas Secas puede recibir únicamente a 24 huéspedes al mismo tiempo. A través de espacios como las tres Casitas Tented, la Casita Mirador, la Casita Tres Palmas, la Casita Sombras y la Casita Grande –que por su solo nombre ya adivinarás que es la de mayor capacidad– el hospedaje se convierte en algo exclusivo y en un lujo que toma una cara alternativa.

Este 2023, busca una aventura que te empuje hacia algo nuevo, hacia las raíces de la vida: la naturaleza y sus impactantes creaciones. Empaca lo necesario y no olvides marcar en tu ruta a Panamá; más aún, alístate para Islas Secas, la mejor experiencia que te permitirá disfrutar de una región tan fantástica como inexplorada, que será –sin lugar a dudas– una de las memorias más preciadas en tu bitácora de viajes.

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